LAS HORMIGAS OLIGARCAS Y GOLPISTAS
Por Claudio Nazoa
I
Desesperado, el rey gritó:
-¡Ya voy a poner la cadena y aún no sé a quien insultar...!. ¿Cómo es que se llaman esos señores que llevan sotana y dan...? ¿cómo se llama lo que dan esos señores que llevan sotana en las.. ¿cómo es que se llaman las casa grandotas que tienen una cruz y un reloj que nunca sirve donde esos señores que llevan sotana dan...? ¿qué es lo que dan...?
Los ministros, fieles a su monarca, aterrorizados y sonriendo adulantes, quieren intervenir, pero ese sentido del ridículo que aún tienen en el fondo les impide hablar. Por fin, por allá tímidamente, uno de ellos se levantó y dijo:
- Curas, misas e iglesias... mi rey -luego de una reverencia durante la cual casi besa el piso, añadió- pero con ellos ya usted se metió ayer...
-¿Ayer me metí con los curas...? ¡Ah, vaaaaiiina...! Como que sí...bueno, entonces díganme ¿cómo es que se llaman esos tipos que operan gente y usan batas blancas?
-¡Médicos! -dijo desde el fondo otro de los ministros que sin dejar de temblar, tartamudeaba muerto de miedo- pero a ellos usted los insultó anteayer.
-¡Ah! ¡Ya sé! -dijo tomando una libreta y un lápiz- Voy a fundar dos universidades para la gente que no ha podido sacar el bachillerato... ¿Yo ya insulté a los rectores de las universidades que se escriben con “ese”?.
-Sí, su majestad. Usted ya los insultó el lunes -respondió el ministro-
-Pero bueno, pues... ya estamos sobre la hora. Vamos a salir al aire y quiero insultar a alguien diferente. ¡Ah, ya sé!. ¿Cómo se llama el caricaturista ese?. El que hizo el mural de la autopista... Yo ya me metí con él ¿verdad?.
Allí saltan sin la menor vergüenza intelectuales reaccionarios que se creen revolucionarios. Algunos, malucos de conciencia y otros, a quienes la indiferencia los convirtió en cómplices de una maldad que los volvió adulantes. Estos funcionarios culturales, bien viajados y bien comidos, que dan la cara sin mirar a los ojos por esta revolución cultural bonita, comenzaron a pelear entre ellos en un intento por ser el primero en responder a su rey.
-¡Yo contesto, maestro!
-¡No, poeta! -dijo otro interrumpiéndolo y empujándolo- déjeme jalar a mí, usted ya lo ha hecho varias veces.
-Usted habla de Zapata. Ya usted se metió con él y nosotros por nuestra parte tomamos la iniciativa de rayar el mural... Pero si quiere, no sé, se me ocurre que le podemos dar un sustico o le rayamos otra obra que haya pintado por allí, para que de una vez por todas entienda que zapatero a su zapato....
-Yo cuando estaba chiquito rayé un mural del pintor P. Martínez en un bar de Barinas, pero los oligarcas me agarraron y me llevaron por la oreja hasta mi casa. Fíjense, un mural es más importante que un niño travieso. ¡Juro por mi madre santa y por este cristo, que más nunca habrá niños maltratados por rayar paredes!.
-¡Cónchale! -dijo furioso el rey mientras un maquillador le quitaba el brillo de la cara con un poco de polvo-. ¡Ya estamos sobre la hora y no sé a quien insultar!. Déjame ver, déjame ver... a los maestros..., a los periodistas..., a los militares..., a Bush..., a los ganaderos..., a los empresarios..., a la Policía Metropolitana..., a los jueces..., a los policías estadales..., a la CTV..., a los petroleros..., a Álvaro Uribe..., a Vicente Fox..., al presidente del Perú..., al de República Dominicana..., a Aznar..., a la ONU..., a la OEA..., a los banqueros... ¡Ayúdenme que estoy sobre la hora!. Oye ¿y si fundo otro banco? -como nadie dijo nada, el rey comenzó a cantar- Tucusito, tucusito... ¿Y si le quito la señal a la emisora Victoria 103,9? -volvió a cantar- Fuego al cañón, fuego al cañón... ¡No! Mejor fundemos un mercado. ¡Nó! Mejor aún, vamos a sembrar lechugas en las azoteas de los ministerios.
Un niño de la calle que había logrado colarse en la corte, gritó: ¡El rey está desnudo! ¡El rey está desnudo!.
-¡Saquen a ese muchachito que se equivocó de cuento!. ¿Por dónde iba? ¡Aaah, si...! Vamos a convertir en laguna al aeropuerto de La Carlota... –cantando de nuevo- Fuego al cañón, fuego al cañón, para que respeten nuestro parrandón... ¡Hoy voy a lanzar 600 candidatos a las elecciones de aquí al 2021!. Y al emperador del reino del norte que no sea estúpido, que se meta en sus asuntos... ¡Fuego al cañón, fuego al cañón...!
II
-Compatriotas, hemos descubierto un plan golpista que incluía un magnicidio. ¡Hay millones de conspiradores implicados que ya tenemos identificados!. De eso tengo un video que voy a sacar en cualquier momento. Gracias a una excelente labor de inteligencia de Animal Planet descubrimos a unas hormigas que siguiendo instrucciones de Carlos Andrés Pérez han tratado de apoderarse del palacio... ¡Fuego al cañón, fuego al cañón...! Esta mañana encontraron una columna de hormigas soldados en mi despacho real, con sigilo y cautela, las seguimos y logramos avistar un boquete que habían abierto y aunque ustedes no lo crean, allí dentro tenían a una reina oligarca para sustituirme. ¡Gracias a Dios el plan ha sido abortado!. Pero quiero advertir a las hormigas que ya no soy permisivo y que desde ahora, país que acepte hormigas en su territorio, país que no tendrá mi petróleo. ¡Fuego al tucusito tucusito, fuego al... ¿al qué...? ¿cómo es que se llama...?